Efedrina, Crimen y candidatos, o la Argentina que se viene
EFEDRINAS, ORGANIZACIONES DELICTIVAS Y OTROS ASUNTOS LEGISLATIVOS, O LA ARGENTINA QUE SEVIENE.
“Le secret des grandes fortunes sans
cause apparente est un crime oublié, parce qu'il a été proprement fait".
(Balzac, en Le Père Goriot ) (1)
Voy a referirme al candidato Francisco De Narváez y a su actividad legislativa, y a la invasión que el narcotráfico está llevando a cabo en Argentina, entre uno o dos temas más que tengan algún punto en común o que puedan relacionarse para comprensión de estos temas.
En estos días en Argentina, y al mismo tiempo que la campaña por las elecciones legislativas aumenta su fiebre, se oye repetir que el oficialismo manipula a la Justicia, logrando que un candidato sea involucrado en causas que se refieren a distintos tipos de precursores de drogas tan peligrosas como la cocaína y el éxtasis.
Sin embargo, a la vista algunos documentos y lecturas entre ellos, uno podría sentirse autorizado a desconfiar de ese candidato surgido de la nada, que de la noche política a la mañana electoral, se presenta como opción para una ciudadanía que está siendo tratada sin ningún respeto por los medios, por los candidatos, y por los medios de los candidatos. Voy a escribir teniendo a mano información que si bien es accesible, no está tan a la vista de los internautas como puede estarlo otro tipo de noticia, no siempre tan documentada como la que voy a aportar a este blog. Pretendo que después de los comicios y posterior escrutinio ninguno de los lectores pueda decir “yo no sabía…”.
Cabecera de playa del narcotráfico.
Nunca como ahora se está relacionando al narcotráfico con la política en Argentina. La palabra “corrupción” solía hacer referencia a algún “sobreprecio”, a algún “retorno” y otros eufemismos para bien nombrar el delito más conocido como “coima”. Pero ahora todo parece indicar que estamos asistiendo a una invasión novedosa para nuestro país, de cuyas consecuencias posiblemente tendremos que lamentarnos muy pronto y a lo largo de la historia. Las dificultades que Argentina en toda su extensión está experimentando a raíz del incremento del narcotráfico, es en todo igual a la problemática que ha vivido Colombia al principio de esa calamidad, con las ramificaciones ya conocidas de asesinatos, desapariciones, contaminación de la política, la justicia, los medios de comunicación, las fuerzas de seguridad, etc. Entonces, sería muy positivo analizar el fenómeno en algunos de sus detalles, porque se nos está preparando una gran trampa como país y como sociedad.
Para mi ejemplo tomo el caso de Colombia pues allí el narcotráfico se ha incrustado con gran influjo en el centro mismo de las estructuras del Estado, y en la actualidad luchan aun para resolver tal dilema, pues comprobado ha quedado que las mafias una vez acomodadas a fuerza de dinero y crimen, las campañas de confusión y seducción de la opinión pública que se llevan a cabo son tan variadas y de tal magnitud, que resulta casi imposible en adelante separar la paja del trigo. Y si en algún caso se ha podido, ha resultado igualmente ilusorio apartarlos de esos centros de poder a los que se aferran con uñas y dientes y caiga quien caiga. Una nueva forma de terrorismo, que tanto en Colombia, como en Argentina y el mundo, está ligado con ausencias, con dolores, violencia, anomia y muerte.
Hay claras señales que nos dejan conjeturar que en nuestro país se está tramitando para las organizaciones criminales del narcotráfico una peligrosa certificación de domicilio. Y que eso parece estar sucediendo a pesar de las advertencias que cotidianamente se está enviando a la sociedad argentina, que es, en primera y última instancia, la única que tiene en sus manos aceptar o rechazar que esa certificación termine de expedirse.
La infección de la droga es muy evidente, ya no queda casi argentino que no haya sentido olores característicos incluso en plazas o veredas, o que no haya visto a alguien, incluso en la propia familia o allegados, con “cara de drogado”, o que no haya tenido noticias del consumo por alguna persona conocida. Y ya no se trata del faso "recreativo" en reemplazo del whisky. La droga está, lamentable y literalmente, en todas partes.
El diputado Francisco De Narváez, único extranjero que legisla para argentinos, es en estos días la persona vinculada al poder más señalada como sospechosa al menos, de tener vínculos con organizaciones de narcotráfico ligadas a carteles que frecuentemente son noticias por su extraordinario desapego al respeto por la vida. Y es señalado por varios indicios, algunos de conocimiento público, y otros bastante silenciados a pesar de ser datos públicos. El saber popular, empírico y perverso, afirma que “cuando el río suena…”. Que “agua trae” es algo que no se puede dejar de aceptar al menos como posibilidad, una vez realizadas las comparaciones entre las enseñanzas que nos deja la triste y sombría historia reciente de Colombia, lo que está empezando a suceder en México, y lamentablemente también en Argentina,. Nosotros ya hemos sufrido terrores parecidos, que ahora amenazan volver en nuevas formas, y que tiene posibilidades de continuar in crescendo y para eso han venido.
La efedrina, preocupación internacional.
Para el químico, profesor de la UBA e investigador del Conicet Marcelo Rubinstein, la efedrina y la pseudoefedrina… son drogas que “sólo requieren de un solo paso de síntesis para obtener metanfetamina”.
Esta última se considera muy peligrosa porque directamente produce destrucción de las neuronas, es una droga de síntesis o de diseño y como tal es base para la elaboración de cocaína, crytal, y éxtasis. En México el comercio de este producto está prohibido desde el año 2007, cuando la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios detectó que el promedio de importación de esa sustancia aumentaba a un ritmo del 500 %, mientras se mantenía constante la cantidad de enfermos que la necesitaban, dejando en evidencia que no se importaba para uso medicinal. En Argentina, su comercialización está controlada pero permitida. Resultante: el Kg. de efedrina en Buenos Aires cuesta alrededor de 80 U$S, mientras que esa misma cantidad llega al puerto del Distrito Federal a un precio que varía entre 10.000 y 40.000 U$S, dato confirmado por el comisario Honorio Rodríguez, titular de la Delegación de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de Zárate-Campana.
En este contexto, las autoridades locales han reconocido que la anterior falta de controles en el comercio de efedrina ha operado como un imán para las mafias de la droga. A raíz de esta situación, el Ministerio de Salud dispuso que los laboratorios y farmacias deban solicitar autorización para la importación de efedrina y/o pseudoefedrina.
Tan importante a nivel internacional es el tema, que en agosto de 2008 el embajador de Estados Unidos en Argentina, expresó que comparte la preocupación del gobierno de nuestro país "por el rápido crecimiento del comercio ilegal de efedrina y otros precursores químicos" y por el "aumento del consumo de drogas en Argentina". Asimismo, el Secretario Adjunto para América Latina del Departamento de Estado norteamericano, Thomas Shannon, también abordó el tema con la presidenta Cristina Fernández. Shannon también trató el punto en un encuentro posterior con el Jefe de Gabinete, Sergio Massa. De esas entrevistas también participaron el embajador argentino en Washington, Héctor Timerman, y el embajador Wayne, quien a su vez unos días antes de agosto de 2008 también había abordado el problema con autoridades de la Casa Rosada. Se trata, en consecuencia, de una preocupación permanente en altos niveles de Estado. Y forma parte de la agenda de política exterior. Se conocen bien los efectos del narcotráfico sobre todo el entramado social. El hecho de que este tema sea preocupación a ese nivel no es un dato menor. Es que todo está indicando que mientras nosotros discutimos si votamos un “modelo de país” u "otro modelo de país", y miramos indignados las vergonzantes campañas de ventilador, hay otros que también hacen planes para Argentina, y no son precisamente los mismos planes ni los mismos intereses que podemos tener los ciudadanos comunes para nosotros y para nuestro país. Me refiero obviamente a las organizaciones internacionales de narcotráfico. Estas, al igual que en otros territorios como Colombia o México donde operan hasta el punto que se han apoderado del Estado o han confeccionado otro paralelo, buscan en nuestro país el respaldo que le pueden otorgar las influencias y los cargos, y para ello operan con el fin de conseguir poder político y judicial que otorgue inmunidad e impunidad a su accionar; Y al parecer han puesto en acción tras la finalidad su incalculable poder financiero.
Otro dato que refuerza la opinión es que el presidente mexicano ha viajado a la Argentina a firmar convenios bilaterales para la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, acuerdos a los que la prensa mexicana, al menos, dio gran relevancia.
Cuando se trata de oponerse a los carteles de la droga, debe saberse que el enemigo cuenta con recursos más que suficientes para burlar los controles fronterizos, controlar el espacio aéreo, adquirir armas, programar crímenes, corromper funcionarios, sin olvidar que también conocen a la perfección la estructura y que pueden anticiparse al accionar de los organismos policiales y de inteligencia del Estado. Para eso llegan a conocer cómo procede el Estado con sus medios y estructura, para oportunamente oponer los propios y desairarlos, y eso cuando no pueda controlarlos por medio de funcionarios adictos o comprados. En países como Colombia y en el colmo de la hipocresía, el narcotráfico tiene su “brazo legislativo”, y la sociedad sana convive azorada con ese flagelo en medio de acusaciones, asesinatos, coimas, secuestros y una inseguridad absoluta que no quiero ver a los que hablan de "inseguridad" en nuestro país. Esas organizaciones criminales, como en las mejores películas del tema pero en una realidad que implicará pronto nuestra cotidianeidad, se encuentran (Al menos en el país que he tomado como ejemplo) enquistadas en todos los centros de poder político, judicial, corporativo y financiero…, ámbitos donde no tienen cuidado en asesinar a cualquier persona que represente una “molestia” para sus actividades, como lo demuestran los crímenes de ministros, secretarios, militantes de Derechos Humanos, sacerdotes, y ciudadanos de ese sufrido país, por el simple y lógico motivo de no estar de acuerdo.
"Colombianización" de Argentina.
Que existe una “colombianización” de la Argentina lo demuestran numerosos indicios y opiniones especializadas. La enorme similitud de los asesinatos de los empresarios Forza, Ferrón y Bina, en Gral. Rodríguez, con los crímenes del militante de DDHH Álvaro Rivera en Santiago de Cali, y el del Padre Henry López de Villavicencio, son casos que no pueden pasar desapercibidos. Otro caso es el asesinato del padre Saulo Hernández y su secretaria, en un crimen que también fue atribuido a la guerrilla colombiana. Este último crimen guarda una inquietante semejanza con el realizado en el Unicenter Shopping, donde se dio muerte a ciudadanos colombianos. Además, según los investigadores, el de Gral. Rodríguez y este último están relacionados por llamadas telefónicas y otros elementos no menores.
Aquellos detalles y parecidos pueden dar cuenta que efectivamente existe en Argentina una “colombianización” del accionar de las organizaciones delictivas, y que ya no es este país un territorio “de paso” de su accionar, sino que intentan fijar domicilio y que corresponde tomar medidas urgentes para evitar su definitivo asentamiento. En tal sentido Daniel Cuenca, ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe, aporta datos que confirman que los kilos de cocaína secuestrados se multiplicaron por siete, por cinco los de marihuana y por tres el número de allanamientos relacionados con narcotráfico. Asimismo, el ministro respecto a si habría o no asesinos a sueldo narcos en la región, no descartó que “en mayor o menor medida pueda estar instalada esta realidad o puedan surgir casos de este tipo".
Pero no son esos los únicos índices de que nuestro país se está “colombianizando”. Hay otros, y son muy alarmantes, hasta el punto que debería ser la primerísima preocupación de una dirigencia que no carezca de coraje y de una ciudadanía responsablemente informada.
“¡No lo véis sobre Méjico y Quito
Arrojarse con saña tenaz,
Y cuál lloran bañados en sangre
Potosí, Cochabamba y la Paz!
¡No lo véis sobre el triste Caracas
Luto y llantos y muerte esparcir!
¡No lo véis devorando cual fieras
Todo pueblo que logran rendir!” (Vicente López y Planes. Himno Nacional Argentino)
El jefe narco más importante y probablemente el criminal más grande que ha tenido ese país hoy invadido por los carteles, ha sido Pablo Emilio Escobar. A lo largo de su vida se dedicó a una increíble variedad de delitos, hasta que se involucró en el tráfico de marihuana hacia los Estados Unidos. Se convirtió en una pieza clave para el tráfico internacional de cocaína, con el cuál llegaría a acumular una fortuna superior a los tres mil millones de dólares (La revista Forbes lo señalaba como una de las personas más ricas del mundo). Con su dinero se convirtió en el mayor filántropo de Colombia. Construyó muchas obras “populares”, entre ellas varias canchas de fútbol, casas y barrios enteros, y numerosas eran las empresas de las que era propietario o accionista. Se ganó así el apoyo popular que –a pesar de las advertencias que se elevaban a los ciudadanos–, lo llevaría a la Cámara de Representantes por el Movimiento Nuevo Liberalismo.
Volviendo a nuestro suelo, con el diputado De Narváez, ¿Podemos decir que nos encontramos con un hombre que reúne las mismas características de millonario, filántropo, empresario, y hombre llegado a la política a flote de su fortuna?
Cuando Diego Ascencio era embajador de Estados Unidos en Colombia, declaró públicamente: "Los narcotraficantes son tan fuertes, en términos de poder financiero, que podrían tener su propio partido y pueden ya haber comprado y pagado diez miembros del cuerpo legislativo". Posteriormente, el Washington Post ampliaría la denuncia afirmando que posiblemente el 10% del Congreso colombiano habría sido elegido con dineros del narcotráfico. Pero todo había empezado con uno solo de ellos en el cuerpo representativo.
Informes de la Legislatura.
Un jefe policial dijo a Crítica que hace tres años ingresaban a Argentina entre 4 y 5 toneladas de efedrina, y que en la actualidad esa cantidad se ha quintuplicado. Al igual que en México, no surge de ningún informe sanitario que la cantidad de enfermos que requieran ese precursor químico haya aumentado de manera proporcional al ingreso registrado. Paralelamente, llama la atención saber que Francisco De Narváez el año pasado, antes que este tema se desmadrara en la forma de asesinatos, vinculación con la política, etc., y en una de sus escasas tareas en el Congreso, mediante el Expte.4710-D-2008 ha solicitado al Poder Ejecutivo se le informe puntuales detalles acerca del organismo que controla los precursores. El legislador le pedía al Ejecutivo el envío de información precisa relacionada con Registro Nacional de Precursores Químicos, la cantidad de inspectores en actividad y en licencia con que cuenta ese organismo, y sobre las personas jurídicas que producían, almacenaban, importaban y exportaban los peligrosos elementos incluidos en la lista I del anexo I del Decreto 1095 /96. Este es una imagen del pedido, refrendado por De Narváez.
El texto completo lleva la firma de un solo legislador, y entre las sustancias incluidas en la específica Lista I Anexo I cuyos datos el diputado pide se le de a conocer, se encuentra precisa y sugestivamente, a mitad de página, la efedrina, y enseguida, la pseudoefedrina.
Entre los casos que han sido más relevantes para la prensa, tenemos: En diciembre de 2008 se secuestró un Cessna y un cargamento de casi 300 Kg. de cocaína procedente de Bolivia. Durante la investigación, se confirmaron llegadas de por lo menos cuatro aeronaves más desde el mismo origen y con idéntico propósito, que no pudieron ser atrapadas.
La Fiscalía General de la provincia de Córdoba y la Fiscalía Federal N° 3 iniciaron una investigación mediante la cual se detuvo en un operativo conjunto de la AFIP, la Aduana y el grupo de élite de la policía de esa provincia, a una red de narcotraficantes que utilizaban costosos aviones de seis plazas, con capacidad para transportar 650 Kg de carga, para ingresar al país la droga proveniente en este caso desde Paraguay. Según los investigadores, que en ese operativo además de cuatro detenidos secuestraron drogas, armamento, dinero de varios países y sofisticados equipos de GPS, se sabe que hay más aviones operando aunque no pudieron ser localizados, y se conjetura que poseen un apoyo económico de gran relevancia, lo que les permite la financiación de esos vuelos con una notable regularidad.
La Fuerza Aérea reportó que se interceptaron 120 vuelos clandestinos ingresando al país, y que estos intrusos mostraban gran hostilidad. En uno de esos vuelos, que pudo ser captado pero no interceptado, se lograron ingresar al país más de 300 Kg. de cocaína, que sin embargo pudieron ser hallados por la policía de Buenos Aires en un camión de mudanzas en cercanías de Gral. Rodríguez.
En Paraguay se incautaron de una avioneta con más de 400 kilogramos de marihuana lista para volar hacia la Argentina. También en ese mismo país se incautaron de otras cuatro avionetas con matrículas argentinas. Al igual que las secuestradas en nuestro país, el análisis del instrumental de vuelo permitió establecer que esas naves realizaron múltiples cruces de fronteras. Las rutas pueden trazarse por los datos almacenados en el GPS y el sistema de posición, y a partir de las declaraciones de los pilotos arrestados se sabe que hacen hasta tres vuelos diarios cada uno, lo que habla de un gigantesco volumen de sustancias ilegales ingresando cotidianamente al país.
Recientemente se produjo el secuestro de una avioneta y la detención de personas por parte de Gendarmería. Se trataba de un Cessna en el que se encontraron 386 Kg. de drogas, donde se detuvo al piloto paraguayo y a dos argentinos, es un hecho que fue divulgado por la prensa y que se encuentra en los portales de noticias de tan sólo días atrás.
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Necesariamente, por responsabilidad ciudadana, por lo sorprendente del asunto, o por simple curiosidad, debemos preguntarnos: ¿Cómo es que esas organizaciones pueden tener el poder de optar por la navegación aérea para cometer sus ilícitos, y cómo, principalmente, pueden llegar a conocer datos que son secretos hasta para integrantes del Estado? La única explicación parece ser que llegan a esos datos porque alguien dentro del Estado, alguien en cuya representatividad la ciudadanía ha confiado, no está cumpliendo su parte del pacto. Y teniendo en cuenta la siguiente información, algún analista apresurado podría pensar que estos datos se filtran por el Diputado de Unión Celeste y Blanco, el colombiano Francisco De Narváez. Y tendría razones.
De todos los legisladores hay solo uno que pregunta esos temas al ejecutivo. Accediendo a la imagen vemos que él mismo acepta que su pregunta implica un "secreto militar". Un legislador interroga al Ejecutivo sobre secretos de la seguridad. Un legislador está sospechado de nexos con el narcotráfico. Se trata del mismo legislador. El pueblo argentino merece una explicación que despeje dudas. Francisco De Narváez debe despejarse de sus fueros y poner en claro las dudas que él mismo promueve con su trabajo legislativo, que a la vista queda expuesto, tiene puntos en que se toca con los temas que figuran en la causa que lleva adelante el juez Faggionato Márquez. Y ya no estamos hablando SOLAMENTE de llamadas telefónicas hechas desde un teléfono a su nombre, que él afirma que no usaba, sino de su propio trabajo como diputado.
El diputado De Narváez mediante el trámite parlamentario que diera origen al expediente 4361-D-2008, le hace un pedido al Poder Ejecutivo, solicitando en su carácter de diputado, le brinden información acerca del sistema nacional de vigilancia y control aeroespacial, cantidad de radares activos, cantidad de radares fuera de operatividad, etc. Curiosamente y de nuevo, del total de legisladores del cuerpo legislativo ninguno, ni siquiera los de su propio bloque, acompañan a De Narváez en ese singular pedido.
Ver imagen del pedido de informes
El diputado De Narváez no trabaja gran cosa en el Congreso (El peronismo disidente tiene el mayor promedio de ausencias a sus obligaciones legislativas).De diez veces, asiste aproximadamente tres. Ha presentado cerca de 60 Proyectos de Resolución pidiendo se declare de interés de la Cámara una y otra y otra y otra exposición relacionada con el campo, por ejemplo, y llamando la atención porque rompe la monotonía de su poco imaginativo trabajo como legislador, hay algunos pedidos de informes al Ejecutivo, que por sus características no pueden menos que alarmar a ciudadanos desconfiados: En el año 2005, un día antes de la navidad, se informaba que con el visto bueno del presidente se conformaba la Secretaría de Inteligencia Criminal (DIC), que con el egreso de 70 expertos se convertiría en el único organismo en su tipo en toda América Latina; Sus integrantes recibieron clases impartidas por analistas de Scotland Yard, el FBI y la DEA, entre otros. Esta DIC tiene como objetivo declarado anticiparse, ver el modus operandi, y la tipificación de las tendencias delictivas, de tal modo que se puedan aplicar medidas de prevención de nuevos tipos de delitos, aun antes que tomen fuerza y se posicionen en el entramado social. Para poder operar, este DIC se vale de interconexiones entre los organismos de inteligencia de las policías provinciales y las fuerzas federales como Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía Aeronáutica. Pero la conectividad de este organismo no sólo es nacional, sino que también tiene convenios internacionales para operar en tiempo real con organismos similares de otros países. Los gastos y otros aspectos de la DIC, tienen por ley, y como es de esperarse, carácter reservado, y están inscritos dentro del Decreto Nro. 1088/03. Sin embargo, eso no fue impedimento para que, con el Nro. de Expte. 0989-D-2009 el diputado De Narváez solicite al Ejecutivo que le informe acerca de “Diversas cuestiones relacionadas con el estado operativo” de la DIC, entre ellos el presupuesto de los años 2004 al 2008, grado de cooperación entre fuerzas, cantidad de personal, etc. Este sugestivo pedido de informes se suma a otro del año pasado, donde el mismo diputado solicitaba se le comunique todo lo que necesita saber sobre los móviles de la policía provincial, si tenían o no blindaje, de qué tipo, y cantidad, pauta y estado de las aeronaves con que cuenta la Dirección General de Servicios y Operaciones Aéreas, etc. Este trámite parlamentario está designado con el Nro. 157 del 5 de noviembre de2008. Toda actividad del Estado en prevención de nuevos delitos antes que se afiancen en el territorio, quedó de esa manera despojada de todo secreto para el diputado de Unión Celeste y Blanco. Y ojalá que para nadie más.
En los casos mencionados, excepto cuando el diputado De Narváez solicita se declare de interés alguna muestra ganadera, y cosas así, es el único legislador que hace al Poder Ejecutivo preguntas de ese tenor, excepto en un caso (El pedido de informes sobre la DIC) en que lo acompaña Eugenio Burzaco, de Propuesta Republicana, quien, dicho sea de paso, fue asesor en el Congreso de EEUU en temas de Comercio internacional y de Reformas Administrativas, marcos regulatorios, privatizaciones y reformas de la Administración Pública en América Latina, y presidente de la fundación Fundar, ocupada en temas de seguridad, además de integrar la Comisión Legislativa de control del narcotráfico. Cualquier ciudadano tendría derecho a obtener a partir de estos datos cualquier conclusión. Incluso alguna acertada.
Efedrina, lujo y política.
La llamada “Causa de la Efedrina” tuvo un importante impulso en julio de 2008. Ese día se produjo un allanamiento en la localidad de Ing. Maschwitz. Durante ese operativo se encontraron cantidades de efedrina suficientes para que desde entonces pueda catalogarse ese laboratorio como el más grande de Latinoamérica.
En el allanamiento a la vivienda del que se sospecha es el mayor traficante de efedrina de la Argentina, el rosarino Mario Segovia, realizada momentos después de su detención en Capital Federal, además de secuestrársele dos Hummer de 140.000 U$S, un Roll Royce valuado en la escandalosa suma de 3 millones de pesos, lingotes de oro, armas en número que constituían un verdadero arsenal y otros bienes que estarían bien justificados en una película de mafiosos, los investigadores aun siguieron buscando la pista de una avioneta recientemente adquirida por el detenido. “Los uniformados que participaron de la requisa quedaron estupefactos ante tanto lujo: “Los lingotes de oro son como los de las películas” –contó un jefe policial–. En la planilla enviada al juez en lo penal económico Ezequiel Berón de Astrada, la empresa Nextel registró tres llamadas desde el celular 15 5451 2227 de Francisco de Narváez al comerciante de efedrina, dato que está ahora en la causa que según el diputado le “armó” el oficialismo. Otras informaciones nos indican que mismo abogado defensor de este extravagante millonario rosarino sospechado de ser el mayor traficante de efedrina, es el Dr. Mariano Cúneo Libarona, quien aun tiene tiempo para ser el letrado del Grupo América, propiedad de De Narváez, Daniel Vila y José Luis Manzano. Aunque existen las casualidades, no podrá negarse que aquí son demasiadas.
Pero la embarazosa trama de los laboratorios también involucra a la Casa Rosada, mediante el vínculo con Sebastián Forza, ya que en cuatro cheques firmados por él se aportó 200.000 pesos para la campaña de Cristina Fernández, con fechas de cobro los días 1, 2, 3, y 4 de noviembre, de 50.000 pesos cada uno. Este aporte al parecer se explica con que Forza había sido nombrado por la Justicia como miembro del comité de acreedores del Hospital Francés al que le había vendido remedios por 6 millones de pesos, y el aporte hecho a la campaña de Cristina Fernández tenía como objetivo ganarse la simpatía del Frente Para la Victoria para lograr algún beneficio llegado el momento. Solange Marina Bellone, la esposa de Forza, confirmó a la revista Noticias que con esa donación su marido "trató de hacer una base para que después le den una mano política" en el caso. Pero evidentemente de parte del gobierno no se dieron por enterados, porque aceptaron la donación para la campaña, pero luego la ministra Graciela Ocaña le quitó la habilitación a Seacamp S.A., la empresa de medicamentos de Forza, y mediante la Administración de Tecnología Médica, también dependiente del Ejecutivo, lo mandó a la justicia con 13 causas por medicamentos adulterados. Incluso hay opiniones muy temerarias en el sentido de que el hecho de haber realizado ese aporte a la campaña de Cristina Kirchner fue considerado una apostasía que tuvo que pagar con su vida, ya que fue encontrado maniatado y fusilado en una cuneta en Gral. Rodríguez, en un crimen claramente calificado por la policía como "mafioso". Adelantada la investigación, se descarta ésta y queda la hipótesis anterior: la donación se hizo con la idea, que fracasó, de recibir luego un trato favorable de parte del poder.
Una de las causas que la ministro Ocaña por medio de un Organismo a su cargo le imputó a Forza era por la presunta venta de medicamentos robados a un depósito de Constitución. Se trataba entre otros, de drogas de altísimo costo para el tratamiento del HIV. El monto de lo sustraído superó los 5 millones de pesos. El robo sucedió en el año 2006. Curiosamente, unos meses antes de ese mismo año, De Narváez había solicitado al Poder Ejecutivo le informe acerca de la disponibilidad de medicamentos para el SIDA. Y qué drogas faltaban. Y qué laboratorios los proveían (Trámite parlamentario 70,Expte. 3175-D-2006).
Si tenemos en la escalofriante experiencia de otros países un espejo en qué mirarnos, no veo por qué esperar a que sea nuestra propia imagen la reflejada. Mediante esta exposición no del todo ordenada de datos, no pretendo que se vea como culpable a una persona, en este caso el diputado De Narváez, que por imperio de la ley es inocente hasta que lo contrario se demuestre, si es que hay algo que demostrar. Pero este blog tampoco es del todo inocente, ya que en el fondo no pude evitar que se note, mal escondida, mi duda acerca de las intenciones del diputado, que ningún subjetivismo puede evitar a poco que analice lo que aquí se muestra.
Entonces, a los lectores, sepan que no intento hacer lo que tan mal hacen los medios que critico, tomando a menos su inteligencia, sino que los invito al ejercicio de ella, con el aporte de ideas que siendo en todo o en parte contrarias a las por mí expresadas, del mismo modo estén fundamentadas de manera tal que las entenderá una persona mentalmente permeable.
No aporto aquí datos inventados por el que escribe. Tanto el mismo diputado como cualquier otra persona, tiene aquí absolutamente reconocido el derecho de disentir, derecho al que le recuerdo la obligación de que el disenso debe estar sustentado en datos cuya fuente pueda verificarse, aunque esa verificación cuente sólo con el aporte de la lógica. Como ciudadanos, necesitamos que el Sr. Francisco De Narváez se despoje de sus fueros y explique su situación a la Justicia. La causa es demasiado importante, voluminosa y compleja para que resulte creíble que la han “armado” para perjudicar sus posibilidades electorales. No fue el ex presidente Kirchner quien ofreció los datos al primer juez de la causa, sino la empresa Nextel. No fue ningún juez que lo llamó, sino que él mismo se presentó cuando supo de la planilla de Nextel y pidió "ser investigado", agregando que se despojaría de sus fueros para que eso se concrete. Y no es ningún Kirchnerista, sino un preocupado por el país, quien escribe este blog.
Al parecer, aquella prohibición mexicana para comerciar efedrina hace dos años selló nuestra suerte; Pero solamente al parecer, ya que la última palabra la tenemos nosotros, los ciudadanos. Se podrá acusar como es moda, que aquí se resume o se amplía un discurso apocalíptico, cosa que podría reconocer. Pero no aquel apocalipsis donde solamente la destrucción es por venir, sino la esperanza de evitarla. Tenemos cómo hacerlo, tenemos el poder de decidir nuestro destino más allá o más acá de toda propaganda y de toda burla o menosprecio de nuestra inteligencia, para de-velar, es decir, para ver a través de los velos con que se pretende abusar de una ignorancia que el mismo enemigo promueve porque necesita que sigamos siendo elementos inamovibles de la cadena alimenticia que lo nutre y fortalece.
Hasta ahora no he encontrado quién me contradiga con éxito argumental la noción de que cada uno es el promedio de los medios que frecuenta. Si es cierto el polinomio conceptual, el entorno de Francisco De Narváez habla por él. Cúneo Libarona, José Luis Manzano, la monarquía de la droga, Mauricio Macri, Cobos, De Ángeli..., son personas a las que, a poco de investigar sin apasionamientos, el ciudadano no les ofrecería simpatía. Nadie deja de suponer quiénes son, y solamente no ve esas evidencias quien, por la razón que sea, no desea verlas.
Ya hemos pagado muy caro el precio de nuestro desinterés y silencios inoportunos, y nuestra historia llena de dolor está mirando, atenta, a ver si al fin aprendimos la lección. El Congreso es un recinto venerable. Desde allí salen las normas que hacen que nuestros valores y costumbres sean reconocidos y amparados, y que se cristalicen en leyes los deseos de bienestar que deseamos y por el que trabajamos todos los argentinos, una vez reconocidos o a pesar de nuestros desaciertos. Van a ese Recinto quienes NOSOTROS queremos, y nadie más. Los ciudadanos NECESITAMOS SABER ANTES DEL COMICIO, cuáles son las evidencias que nos convenzan de las buenas intenciones del Sr. Legislador Francisco De Narváez, porque para pensar que no lo son ya tenemos argumentos suficientes.

(1): “El secreto de las grandes fortunas sin causa aparente, es un crimen olvidado porque ha sido convenientemente hecho” (Balzac, citado al comienzo de la novela de Mario Puzzo “El Padrino” traducido como "El secreto de toda gran fortuna es un crimen")